DIEZ DÍAS RECORRIENDO LA PENÍNSULA IBÉRICA

¡Hola a todos! ¿Cómo estáis?

Hoy os traigo mi experiencia recorriendo una parte de la Península Ibérica. En este viaje que ha durado 10 días he visitado 8 ciudades y pueblos de 4 comunidades autónomas diferentes. Cada uno de los pueblos que hemos visitado han sido diferentes pero con sus propios encantos y particularidades.

Era la primera vez que me embarcaba para hacer tantos kilómetros y estar tantos días viajando con una persona. Una de las cosas que me preocupaban eran los tres días que íbamos a estar en la casa de un familiar y no sabía muy bien como iba a salir la cosa, algunas de las reflexiones que he hecho en este viaje os las iré diciendo, así como trucos que he aprendido y/o cosas que he puesto en práctica por primera vez y he visto que son útiles.

Para que no se haga muy largo, en este post os haré un resumen de como dividimos el viaje y luego os haré una entrada de cada una de las ciudades y pueblos que visitamos, os dejaré el link para pasar de un post a otro para que os resulte más fácil acceder a ellos.

Dia 1:

Embarcamos del puerto de Palma rumbo a Denia, el barco salía a las 8h y llegamos a Denia sobre las 14:30h, llegamos con una hora de retraso, no se muy bien si fue porque en Ibiza, que hacía escala, tuvieron algún problema o es que ya llegamos tarde allí.

Puerto de Palma. Vimos amanecer después de embarcar
Puerto de Palma. Vimos amanecer después de embarcar

De Denia nos dirigimos a nuestro primer destino Málaga, tardamos casi 6h en llegar. Al llegar fuimos directos al hotel, ducha y salimos a dar una vueltecita, cenar, ver las luces de la Calle Larios y a dormir.

Calle Larios de Málaga, en la foto no se aprecia la intensidad lumínica del alumbrado

Día 2:

Nos levantamos temprano, desayunamos en el hotel, fuimos a dar una vueltecita y arreglar un problema técnico antes de ir al tour que nos habíamos apuntado. Después de 2h sumergidos por los encantos y la arquitectura de Málaga fuimos a comer unos pinchos y raciones a “La Casa Lola”. Después de comer nos dimos otra vuelta por las tiendas y pusimos rumbo a nuestra siguiente ciudad, una de mis favoritas, Córdoba.

Catedral de la Encarnación de Málaga

De Málaga a Córdoba tardamos unas 2h, como llegamos en sábado y sobre las seis de la tarde, no conseguimos encontrar aparcamiento cerca del hotel, así que decidimos ir a dejar el coche a un parking, la sorpresa fue al día siguiente cuando las 24h nos costaron sólo 12€.

Una vez hecho el check in en el hotel fuimos a ver las luces y a pasear por el centro, que todo hay que decirlo, estaba a reventar de gente paseando con los niños, fuimos a cenar temprano y a dormir porque estábamos bastante cansados y al día siguiente nos esperaba un gran día de caminar y perdernos por mi siempre mágica Córdoba.

Portal de Belén de Caja Sur

Día 3:

Para conocer Córdoba y sus maravillosas calles y edificios con gran historia nos apuntamos a un tour que empezaba a las 10h. Nos levantamos fuimos a desayunar al bar “Don Pepe”, está en una de las calles que da a la Plaza de las Tendillas y os lo recomiendo al cien por cien, se desayuna de muerte y muy baratito, además tienen churros con chocolate que están de rechupete.

Después de coger fuerzas estuvimos recorriendo el centro de Córdoba durante unas tres horas con nuestra fantástica guía Micaela que hizo, si todavía es posible, que me enamorara más de la ciudad. Cuando terminamos fuimos a buscar a mi hermana a la estación que se unía a la aventura por unos días, comimos en el Mercado de la Victoria; me encara ir a comer o tomar algo siempre que voy a Córdoba. Por la tarde fuimos al tour que había en la Mezquita, no llegó a las 2h de tour, y no me quedé más tiempo perdida por la Mezquita porque cerraban a las 18h y nos echaron porque sino hubiera podido estar horas

Los Patios de los Naranjos de la Mezquita Catedral de Córdoba

Después de un día maratoniano, pusimos rumbo a casa de mi tía en Hinojosa del Duque, un pueblo que se encuentra a unos 90 km de Córdoba.

Día 4:

Después del recibimiento por parte de mi familia e intentar irnos a dormir temprano para recuperar fuerzas, el primer día que no dormíamos en un hotel lo dedicamos a ir a desayunar con mi tía a Belalcázar, un pueblo que se encuentra a 7 km de Hinojosa, después de desayunar fuimos a dar una vuelta por el pueblo, subimos al Castillo de estilo gótico, también vimos los antiguos lavaderos.

Imagen del Castillo des de la fuente del Pilar

Después de esta visita nos fuimos hacia Almadén, provincia de Ciudad Real, dónde había quedado con unas amigas para hacer la baca. ¿Os preguntareis que es esto de hacer la baca? Pues resumidamente hacer la baca es ir a tomarte una cervecita o lo que en otra partes se llama ir a tomar el vermout. Como con cada consumición te ponen una tapa, pues empiezas a ir de bar en bar y cuando te has dado cuenta se te han hecho las mil y ya has comido.

Y como ya os estáis imaginando acabamos a las seis de la tarde; después de hartarnos de raciones y tapas no se nos ocurrió otra que ir a tomar el postre a la cafetería “Pan y chocolate”, donde nos pedimos crepes, gofres, tarta, ahora sí lo aderezamos con un te, para eso de que ayuda hacer la digestión.

Merienda en Pan y Chocolate

La verdad es que de Almadén ver lo que se dice ver, vimos poco porque llegamos justo a la hora que habíamos quedado y como os digo nos encantamos fácilmente y nos dieron las mil.

Día 5:

Nuestro quinto día de viaje nos coincidió con el día de Fin de año que por supuesto pasamos con mi familia, por la mañana estuvimos paseando por Hinojosa, subimos al Cristo, paseamos por los Cinco puentes, fuimos a ver el mercado, quien me ha seguido un poco, sabe que me fascina entrar en los mercados, me resultan edificios y lugares con una vida fascinante.

Imagen de la Parroquia San Juan Bautista desde la Plaza de la Catedral

Día 6:

El sexto día fue un poco de recuperación post Noche Vieja, nos levantamos tarde, comimos en familia, hicimos una larguísima sobre mesa y por la tarde empezamos a preparar las maletas para continuar nuestro viaje.

Un truco que puse en práctica en este viaje y que todavía no os he comentado fue el hacer la maleta con con unas bolsas que vienen en pack para que hagas la maleta clasificando la ropa. Nosotros llevamos dos maletas, una con la ropa antes del pueblo y otra con la de después, ya que así no teníamos que pasear todo por cada hotel; como os habréis dado cuento solo hacíamos una noche.

A parte de usar estas bolsas, utilicé el método de enrollar la ropa y tengo que decir que me resultó bastante útil, ya que sacaba la bolsa que necesitaba y como llevas la ropa enrollada ves todo lo que hay. Os recomiendo que lo probéis y me digáis si también os resulta útil.

Os dejo una foto de un set que podéis encontrar en Amazon

Día 7:

Después de recuperarnos de la resaca post fin de año, pusimos rumbo hacia Cuenca pero no fuimos directos, como a mitad de camino nos encontrábamos con Ciudad Real y decidimos sobre la marcha ver un poquito de la ciudad, pasamos por el Parque Gasset, visitamos el Museo de Don Quijote, desayunamos en la Plaza Mayor, los Jardines del Prado y entramos en la Santa Iglesia Basílica Catedral Santa María del Prado.

Hacía las cuatro de la tarde llegamos a Cuenca, aparcamos y fuimos hacer el check in al hotel, una vez subimos las maletas a la habitación fuimos a picar algo para matar el hambre antes de cenar y luego estuvimos paseando por la calles de Cuenca y descubriendo como se ve la ciudad por la tarde/noche.

Vista de Cuenca desde el Mirador Barrio del Castillo

Día 8:

Nos levantamos y fuimos a desayunar a una cafetería que hay nada más salir del casco antiguo y a continuación nos dirimimos hacia la Ciudad Encantada, dónde al final por la diferencia de precio y porque llegamos justo a tiempo elegimos la entrada con guía. Después de dos horas recorriendo una parte pequeñísima de la Serranía de Cuenca, volvimos a la ciudad a comer para poder hacer un trocito de una de las muchas rutas que tiene Cuenca. Si os gusta el senderismo es una ciudad con un montón de rutas por la ciudad, alrededor de la ciudad, más largas, menos, que la verdad es lo único que me ha faltado descubrir más.

Una de las muchas formaciones rocosas que se pueden ver en la Ciudad Encantada que poniendo imaginación deja ver diferentes formas.

Día 9:

En nuestro penúltimo día pusimos rumbo hacia Teruel, pero antes de llegar hicimos dos paradas, la primera en el Nacimiento del ría Tajo, un lugar con un encanto y una energía que me sorprendió muchísimo, hubo un momento que nos quedamos solos y fue tan maravilloso estar en medio de la naturaleza dónde lo único que se oye son los cantos de los pájaros en ese inmenso silencio rodeado de árboles enormes que te hace sentir tan pequeñita. Fue una experiencia maravillosa para mi.

Un laguito que hay en el nacimiento del Río Tajo que estaba congelado
Vista panorámica del maravilloso lugar

Nuestra segunda parada fue Albarracín, un pueblo al que llegué sin más expectación y que me cautivó con esa maraña de calles empedradas, casas terracotas, unas murallas que son las ruinas de un antiguo alcazabar que me dejaron sin palabras, me quedé con ganas de perderme más entre sus callejuelas pero no podíamos porque a las cuatro y media teníamos cogido un tour en Teruel; así que pusimos rumbo hacia allí para tener tiempo de dejar las cosas en el hotel, comer y empezar el tour.

Lo dicho la tarde la dedicamos a que nos descubrieran Teruel con un tour, y luego estuvimos recorriendo calles y visitando cosas que no habíamos visto con la guía.

Escalinata del Óvalo

Día 10:

Último día de viaje, ya nos tocaba volver, a pesar del cansancio y los kilómetros acumulados, teníamos ese sentimiento encontrado de las ganas de volver a casa y el quedarse a descubrir más cosas.

Obviamente el último día lo aprovechamos bien porque estuvimos todo el día por Valencia conociendo la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el Barrio del Carmen y todo el centro.

Ciudad de las Artes y las Ciencias

Sobre todo el centro lo vimos de forma diferente ya que esa tarde era la cabalgata de reyes y estaba todo el centro cortado y con mucha gente para ver llegar a los Reyes Magos de Oriente, pero aún así, encontré que Valencia es una ciudad muy bonita y en la que podría vivir perfectamente.

Para última hora de la tarde nos volvimos al puerto y ya sí embarcamos rumbo a Palma y dábamos por concluidas nuestras vacaciones de Navidad.

Espero que no se os haya hecho muy pesado y que os sirva como idea para alguna de vuestras escapadas.

Besitos y ¡nos leemos pronto!

4 comentarios sobre “DIEZ DÍAS RECORRIENDO LA PENÍNSULA IBÉRICA

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